sábado, 19 de enero de 2013

Lo que una vez fue...

Este texto no lo he escrito yo, lo ha escrito mi buen amigo Matt. Pero lo he leído y me a encantado tanto que le he pedido por favor que me dejase publicarlo. Se que a vosotros también os va a gustar. De modo que acogedlo como si fuera alguien de la familia y disfrutad de él.



Lo que una vez fue un pequeño terremoto en mi corazon
cada vez que te veia...

Lo que una vez fue un torbellino cerebral cada vez que me decías una palabra...

Lo que una vez me hacía derritir y escurrir sobre tu piel cada vez que me abrazabas...

Lo que una vez hacía que desaparecieran las nubes de mi alma, como un soplo del viento, tu sonrisa...

Lo que una vez me hacía fingir estar dormido toda la noche mientras esperaba tu regreso... 

Lo que una vez era un simple abrazo pero en realidad era mucho más...

Lo que una vez fue un cosquilleo corporal y un extasis mental cuando tus suaves labios rozaban los mios...

Lo que una vez fueron mariposas en la tripa y pajaritos en el pelo...


Lo que una vez era uno... ya son dos...

Lo que una vez era amor.... ya es tristeza...

Lo que una vez fue mutuo... ya solo lo es por un lado...


siempre te querré y eso no lo puedes cambiar.... así que jodete!



Matthew Clancy

jueves, 17 de enero de 2013

Todo lo que me digas me importa

Si cada bala que me lanzas
me golpea tan adentro.
Si cada palabra
me produce tal efecto,
¿qué gano yo con todo esto?

Si cada beso es un calmante,
que tiene gran efecto,
¿por qué los guardas, los escondes,
y hay que luchar por ellos?

Si a cada paso que yo avanzo
tu me mueves el tablero,
aumenta el miedo que te tengo
y camino con recelo.

Pero nunca, nunca, podrás volver atrás,
y lo que se perdió, no se recuperará.
Ni por mucho que tu quieras,
ni por mucho que lo desees,
no se puede llegar al cielo sin antes caer.

lunes, 14 de enero de 2013

Desempolvando

Pues hoy me a dado por rebuscar en el PC (si, no tengo un Mac, una pena, que se le va a hacer), y he visto que tenía montoooooones de escritos, de todo tipo. Y me he dicho, vamos a colgarlos en el blog que esta un poco muerto (antes de que terminen por desahuciarlo), y aquí están. Espero que quien los lea pase un ratito agradable.

Un beso corazones.

Ya decía yo que tenía que haberme ido con el negro!!


También está esa situación tan incómoda de enamorarse de un amigo, vaya jodienda más grande. Empiezas a querer hablar a todas horas con él, no con la misma intención por supuesto. Te habla y te emocionas. Sacas tema todo el rato, no quieres que deje de hablarte y esperas inconscientemente que en cualquier momento te diga “te quiero, eres la mujer de mi vida, fuguémonos a una isla caribeña llena de cocoteros y hagamos el amor como conejos”. Pero ese momento nunca llega, y al final te das cuenta y dices, joder, ya puedo esperarme sentada que no lo va a decir. Y te das cuenta que él no tiene la misma necesidad que tu de hablar,  y que te cuenta a cuantas tías se va a tirar esa noche. Y tu quieres que folle, si, ¡pero contigo! Y dices me tengo que alejar de él, y lo intentas, pero como ves que el pasa de tí, pues lo llamas, le mandas un mensaje o cualquier cosa porque piensas que en el fondo está enamorado de ti, solo que aún no lo sabe. Y eso, es ¡MENTIRA! Pero nos consuela pensarlo, así que aquí estamos atrapados en esta situación, esperando un algo que no llega y lo peor de todo, que sabemos que no llegará. De modo que a ver si aparece pronto un pedazo de negro que aunque no queramos pasar la vida con él, nos haga olvidar las penas.

Parar y observar


Hay momentos en los que te das cuenta, que todo lo que hay en tu cabeza no vale la pena. Hablo de esos momentos en los que comprendes la banalidad de las cosas. En los que todas las preocupaciones ya no lo son, porque estás viviendo algo realmente importante. Algo que te importa de verdad. Entonces todo se esfuma, todo lo que antes creías que era súper importante y que no te dejaba respirar en paz. En esos momentos recordamos quiénes somos y que es lo que de verdad importa. Y nos planteamos porque vivir una vida llena de cosas insignificantes, cuando lo importante ya lo tenemos, solo tenemos que pararnos un segundo a observar.

El pasado siempre vuelve


Hoy se amontonan los sentimientos, el pasado vuelve a mi, y me trae recuerdos, de días de verano, días de ilusión, en los que creía flotar. De aquella maravillosa tarde en el circo. De miradas cómplices, de la perspectiva de un nosotros. De la madruga de piratas, de los abrazos, de los perdona por no darme cuenta. Del no sigas, yo no siento lo mismo.

Y el presente aparece, para decirme que se alegra de verme. Que le gusta que todo me vaya bien y que me dé explicaciones que no he pedido. Hoy es un buen día para sonreír. Por tí, por mí. Por lo que no fue y no será. Porque me enseñaste a amar. Sin condición. Ahora sé que te puedo decir adiós y que voy a estar bien.

Si tengo que regalar algo, que sea una declaración de intenciones III


Si tengo que regalarte algo, que sea una declaración de intenciones.

Un documento que explique porque quiero formar parte de tu vida, y como te afecta eso a ti.
Al principio diré que nada de esto ha sido o es premeditado, todo fluye. Que decir, cuando no sabes que decir. Todo cambia de sentido. Lo que dices no siempre es lo que quieres decir, y lo que quieres decir no siempre es lo que dices. Porque puedes ser la persona más fuerte del mundo, y al segundo la más débil. Quieres salir a todos los sitios que conoces, hablar con personas que te llenan, conocer a gente maravillosa y enriquecer tu vida con gente especial. A veces se consigue, a veces no, y en cada momento tienes lo que te pertenece. En este momento me tienes a mí, no porque quieras, sino porque yo quiero que me tengas, yo me ofrezco voluntaria para ser parte tuya. Aunque a momentos decida que eso no sea lo mejor, y me revuelva en mi misma y desee todo lo contrario. Pero me mantengo, porque sé que cuando algo duele, es de verdad. Por eso cuando no me haces todo el caso que me merezco, me duele y necesito procesar esa emoción. Nunca te diré como hacer las cosas, porque ya te he dicho que formo parte de tu vida porque yo lo he decidido, así que te respetaré, cada una de tus decisiones, y te apoyaré cuando me lo pidas. Pero no me pidas que cambie, porque no lo haré, ni me pidas que no me afecten tus cosas, porque lo harán. Comparte todo lo bueno que tengas conmigo y lo malo también, porque las alegrías compartidas son más grandes y las penas más pequeñas. Te pido paciencia, para entenderte y no juzgarte, aunque a veces no lo consigo. Si decides aceptarme debes saber, que puede que alguna vez te pida ayuda, y que la esperaré. Que quiero que estés en mis momentos importantes por devoción, nunca por obligación. Que te acepto tal y como eres, y que solo espero que tú me aceptes a mi tal y como soy. Que te quiero, que quiero ser tu amiga, ¿y tú, ahora que conoces mi significado de amistad, me aceptas?

Esto se lo escribí a una amiga muy especial. Te quiero.

Si tengo que regalar algo, que sea una declaración de intenciones II


Si tengo que regalarte algo, que sea una declaración de intenciones. No quiero falsas promesas, ni te quieros  infundados. Quiero estar aquí, ahora, y simplemente ser, ser yo, ser este momento, y saborearlo, amarlo. Después de todo, soy humana, y las cosas no son siempre de la manera que yo querría y no por eso pierdo la ilusión. En este momento soy lo que soy, y no quiero ser nada más. Algo de luz hay en mis pensamientos, que me dicen que lo mejor está por llegar, que este sitio, ahora es mi sitio y que por fin puedo decir que voy a amar, sin condición, con el corazón en la mano, sin miedo, sin rencor, con las manos abiertas.

Te regalaría un algo, que te hiciese sonreír de sorpresa, que te hiciese ser mejor persona, que tus ojos brillasen al verlo, todo eso te regalaría. Encontraría la perfección en cada cosa que tú posaras tu mirada y te bajaría la luna a la Tierra y llevaría la Tierra a la Luna si hiciese falta. Que no necesito tu presencia, ni tu cara a  mi lado, ni siquiera oír tu voz, con saber que estás me sobra. Amo tu todo, y tu nada. Cuando hablas, y cuando callas. Cuando estás aquí, y cuando estás ausente. Sin condición.

Si tengo que regalar algo, que sea una declaración de intenciones I


Si tengo que regalar algo, que sea una declaración de intenciones,
Si tengo que hacer algo, que sea algo verdadero,
Si tengo que decir algo, que sea un te quiero,
Si tengo que esperar, que sea a tu lado,
Si tengo que enfadarme, que sea conmigo y no contigo,
Si tengo que perdonar que sea a mí, y no a ti,
Si tengo que pensar, que sea en positivo,
Si tengo que estudiar, que sea por placer,
Si tengo que hablar, que sea interesante,
Si tengo que estornudar, que sea a lo grande,
Si tengo que bailar, que sea con mi música,
Si tengo que superar, que no sea demasiado difícil,
Si tengo que estar a tu lado, lo estaré, de cualquier manera, en cualquier momento, incluso cuando me des por perdida, estaré.

Ni idea del amor


Después de un largo tiempo, pensando y cavilando me di cuenta que no tengo ni idea de lo que es el amor, el amor en pareja, el amor con alguien diferente  a ti mismo. ¿Porqué buscamos tan desesperadamente ese amor, porqué no nos sobra con el amor a uno mismo? Quizá es porque tenemos la necesidad de depender de alguien o de que alguien dependa de nosotros. Pero entonces, eso es dependencia no amor. Entonces que es el amor, y cuantos tipos de amor hay. ¿Cómo fue el amor en un principio, cómo fue eso de besar, simplemente surgió, era algo que estaba ahí, o se inventó? También es cierto que cuando sientes esa atracción, te sientes flotar y eso es bueno, pero porque es tan difícil que sea recíproco ese sentimiento, se supone que cuando te enamoras de alguien es porque hay algo que os une, como una energía, en ese caso ¿porqué hay muchas personas que no son correspondidas? ¿Confunden sentimientos o que es eso en realidad?

Buenas. Señores, señoras...bienvenidos.
Quisiera dar las gracias, si, simplemente dar las gracias. ¿A quién? ¡¡Pues a todo el mundo!! Qué porqué, ¡¡Porqué quiero!!
Bueno, bueno, dar gracias, si...A todo el mundo. A mis padres por darme la oportunidad de ser quien soy, enseñarme a vivir con los pies en la tierra, aunque también a volar y a pensar que no hay límites, tu eres quien los pone. A los amigos, los antiguos, los actuales, los que siempre se quedan, y los que siempre se van. A todos ellos gracias.
Ahora en serio, la verdad, eso de dar las gracias está muy bien, y deberíamos hacerlo más a menudo. Pero no es eso lo que de verdad quiero decir, lo que quiero decir es que gracias a los que me quieren y también gracias a los que creen que me quieren pero en realidad se lo imaginan, o al menos lo demuestran muy mal, haciéndome daño, pero aún así, repito, gracias.
Nunca dejare de buscar quien soy, y de descubrirme a mí misma, nunca dejaré de superarme, y nunca dejaré que nadie me pise.
A ti, que creíste en mí, no te defraudare.

Me reservo el derecho a...


Me reservo el derecho a callar.
Me reservo el derecho a no preguntar.
Me reservo el derecho a irme sin más.
Me reservo el derecho a no pensar.
Me reservo el derecho a gustarme como soy.
Me reservo el derecho a mejorar.
Me reservo el derecho a sentir.
Me reservo el derecho a elegir.
Me reservo el derecho a observar.
Me reservo el derecho a ser.
Me reservo el derecho a no criticar.
Me reservo el derecho a no beber.
Me reservo el derecho a no fumar.
Me reservo el derecho a correr.
Me reservo el derecho a hacer lo que yo quiera hacer.
Me reservo el derecho a disfrutar.
Me reservo el derecho a querer.
Me reservo el derecho a odiar.
Me reservo el derecho a volar.
Me reservo el derecho a ser diferente.
Me reservo el derecho a bailar.
Me reservo el derecho a saltar.
Me reservo el derecho a jugar.
Me reservo el derecho a que me quieran.
Me reservo el derecho a provocar.
Me reservo el derecho a ser libre.
Me reservo el derecho a ser especial.
Me reservo el derecho a comulgar.
Me reservo el derecho a escribir.
Me reservo el derecho a mirar al cielo.
Me reservo el derecho a aguantar.
Me reservo el derecho a luchar.
Me reservo el derecho a ser valiente.
Me reservo el derecho a tener miedo.
Me reservo el derecho a sentir lo que siento.
Me reservo el derecho a ser, quien soy.